30 de noviembre de 2018

Y llegó el final que anuncia el principio

Y llegó el final que anuncia el principio de una nueva historia....
El final de un Mooc, #EduEmocionalMooc y el principio de una nueva mirada, de más consciencia, de más y mejores habilidades, de mejor escucha, etc...
Mirar con perspectiva en compañía, que es lo mismo que introspección "sin látigo", contando con "los otros", con conciencia y con el objetivo de mejorar las relaciones con la compañía de los que nos acompañan en este viaje.
Un alfabetización emocional imprescindible y que recomiendo.

Terminamos la Unidad 5 con acciones para mejorar nuestra escucha activa, la base para mejorar la empatía.
Yo, por ahora, voy a seguir con mi calendario, está dando sus frutos y sigo mejorando (y parece que no sólo es una percepción, quienes me acompañan día a día dicen que ven los cambios, ahora sólo falta consolidar) Y para ello me guiaré por un Decálogo de comunicación empática.

¿Cómo registrar mis progresos? ¿Cómo tomar conciencia de progresos y aspectos a mejorar?
Desde hace un par de años utilizo hojas de registro, Ángel Palomo me enseño la importancia del registro y "de escribir", entre otras muchas cosas. Gracias, Ángel.

Por ello os comparto dos documentos de registro por si os son de utilidad:
Y llegó el momento de decir ¡hasta pronto!, pero antes.... Mil gracias a los creadores y dinamizadores por esta experiencia tan práctica y enriquecedora: @andreagiraldez, @rglezroldan y @jlparejo y por supuesto, gracias a los compis del viaje.



29 de noviembre de 2018

Decálogo para una comunicación empática

Y en la recta final de #EduEmocionalMooc os presento un Decálogo de Comunicación Empática (lo compartí en redes y ahora me doy cuenta que no lo añadí a este diario de aprendizaje).

Son unas pistas de cómo mejorar tu comunicación, útil para tu vida personal y también profesional, son sugerencias para mantener conversaciones empáticas, aplicable a cualquier situación y con todos los miembros de tu comunidad educativa.

27 de noviembre de 2018

¿Y si fueras una lechuga? ¿Eres un jardinero responsable?

Cerramos la Unidad 4 de Empatía de #EduEmocionalMooc con la metáfora planteada por el maestro zen Thich Nhat Hanh que os transcribo a continuación: 

"Cuando plantas una lechuga, si no crece bien no echas la culpa a la lechuga. Intentas encontrar las razones por las que no está creciendo correctamente. Puede que necesite fertilizante, o más agua, o menos sol. Nunca le echas la culpa a la lechuga. Sin embargo, cuando tenemos problemas similares con nuestros amigos o familiares solemos echarles la culpa. Pero si sabemos cómo cuidar de ellos, crecerán bien, como la lechuga. Culpar al otro no tiene ningún efecto positivo, y tampoco lo tiene el intentar persuadir usando razones o argumentos. Esa es mi experiencia. No culpar, no razonar, no argumentar, solo comprender. Si comprendes, y demuestras tu comprensión, puedes amar, y las cosas pueden cambiar"

Primeramente, quisiera señalar que el término "culpa" no me agrada en demasía, me parece más adecuado el de "responsabilidad", tiene menos connotación negativa y favorecería que el jardinero se cuestionase sus cuidados y aumentaría su posibilidad de cambio en las "atenciones que necesita la lechuga".

Al leer este breve relato lo primero que se me vienen a la cabeza son múltiples preguntas:

  • ¿Qué pensarías si fueses una lechuga al leer este texto?
  • Tú, jardiner@ ¿Cómo crees que se sentirá la lechuga si le responsabilizas totalmente de su crecimiento? ¿Consigues así que crezca más y mejor?
  • Tú, jardiner@ ¿Qué crees que tú puedes hacer para mejorar el crecimiento de la lechuga?
Obvio es quién es quién, lechuga y jardiner@, en el ámbito educativo y creo que a estas alturas del Mooc tod@s tenemos claras las respuestas a estos interrogantes.

En nuestra "posición jardinera" es indispensable que seamos capaces de ponernos en el lugar de las lechugas para así poder ofrecerles los mejores cuidados, siempre individualizados y teniendo en cuenta que no necesitan lo mismo. Todas necesitan cuidados, pero distintos, sólo tenemos que mirar con perspectiva y ser empáticos, porque nos encontraremos lechugas romanas, lechugas rizadas, lechuga de hoja de roble, lechuga iceberg... y además, no se nos olvide, nos encontraremos con endivias, escarola y multitud de ingredientes más necesarios para una rica ensalada, de los que los jardiner@s somos corresponsables de cuidar para tener un aliño perfecto.

Para mi está claro, los jardiner@s debemos cuestionarnos continuamente nuestros cuidados, y si la lechuga no crece plantearnos si nuestros cuidados son los óptimos, cómo mejorarlos, saber si necesitamos la colaboración de otros jardiner@s y contar siempre con las necesidades de las lechugas para cambiar, cambiar para mejorar el crecimiento de las lechugas.

Son muchas las aportaciones que podemos encontrar en la nube de este monje budista, hasta la próxima unidad me despido con un relato sobre el Ego y la Compasión:


25 de noviembre de 2018

Calendario empático

La unidad 4 versa sobre la empatía y el reto en esta ocasión consiste en marcarnos 4 acciones, una cada semana para mejorar nuestra empatía.
Brevemente os nombro mis 4 retos (en el siguiente calendario se explican un poco más clicando sobre cada semana)
  1. Dejar acabar de hablar a mi interlocutor.
  2. Interés por los sentimientos de los demás.
  3.  Observar lenguaje no verbal.
  4. Desafiar prejuicios.
¿Por qué estos retos? ¿por qué en este orden?
Sopesé cuáles eran mis aspectos a mejorar respecto a la empatía, y he considerado que lo primero que debo hacer es que mi interlocutor pueda acabar su discurso sin interrupciones mías.
Así, pasaré la próxima semana al segundo reto-acción: preguntas abiertas que demuestren mi interés genuino por sus sentimientos, y claro está, si interrumpo el discurso (reto 1) difícilmente podré conseguir el reto 2.
La tercera semana la dedicaré a observar el lenguaje no verbal, que me proporcionará pistas sobre los sentimientos de los demás y finalizaré la cuarta semana desafiando prejuicios. Este reto le propongo el útimo, creo que requiere más esfuerzo cognitivo y haber superado los tres retos anteriores.



Y planteado el reto global de empatía, paso a detallaros la experiencia de esta semana con mi primera acción: dejar acabar de hablar a mi interlocutor.
En esta semana he practicado esta acción varias veces en el entorno profesional, os detallo las que me han parecido más relevantes:
  • Conversación de cafetería sobre temas personales: En esta situación soy más empática, me atrevería a decir que casi siempre lo soy, no me ha supuesto ningún esfuerzo hacer una escucha empática, es más, a la vez he podido practicar el segundo reto haciendo preguntas abiertas, sin aconsejar ni enjuiciar.
  • Entrevista familiar con varios interlocutores: En este caso, he observado que dependiendo del rol que adoptase en la entrevista (eramos 5 personas) así me costaba más o menos no interrumpir las conversaciones. He superado el reto en la primera parte, escucha activa y empática de la familia, pero pasado un tiempo he adoptado un rol de moderador que me ha llevado a "interrumpir" para concluir.
  • Reunión de trabajo a 3 para toma de decisiones: En este caso he conseguido no interrumpir los otros dos argumentos, pero sólo la argumentación inicial. Posteriormente me tocaba argumentar a mi y.... cuando me han interrumpido....pues se acabó la empatía. He interrumpido discursos igualmente hasta que he podido "parar" y "pensar" y he vuelto a la escucha empática.
Resumiendo, mejor en conversaciones personales que laborales, he mejorado y he sido consciente de cuando he interrumpido, lo que considero un primer paso para el cambio de actitud y de conducta. !Voy por buen camino¡